Archivo del Autor: Ana Natalucci

EL FRENTE INTERNO

 CFK Patios

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci

“Yo no soy candidata a nada, me voy a mi casa.

Pero cuando me vaya a mi casa, por Dios,

no quiero que se desmorone lo que nos costó años conseguir…

y a mí sí en lo personal me costó perder

lo que más quería en la vida junto a mis hijos”

(Cristina Fernández de Kirchner, 29 de octubre de 2015)

Una pregunta que se ha reiterado en la constelación kirchnerista en las semanas previas a las elecciones del pasado 25 de octubre: “¿lo mejor para el proyecto es Scioli?”. Bastaba leer declaraciones de referentes K o pasar por blog y páginas web militantes para constatar este clima. Recientemente algunas encuestas también plantearon este problema.

Scioli, después del 25 de octubre y de cara al 22 de noviembre, tiene que resolver dos problemas: convocar a parte del electorado que en la primera vuelta votaron por otro candidato y retener a la militancia kirchnerista. Esto última no sólo implica que lo vuelvan a votar sino que se involucren activamente en su campaña.

Ambas cosas (la charla y los problemas de Scioli) se vieron condensados en el acto del 29 de octubre en el que Cristina Fernández de Kirchner reapareció públicamente luego de las elecciones.

El acto se dividió en dos: después de las clásicas teleconferencias e inauguraciones, Cristina le habló a los presentes, casi todos funcionarios y altos secretarios, y luego en los patios militantes. Allí le habló a los suyos, a aquellos que se sienten parte del Frente para la Victoria como ella denominó al movimiento político que formaron en 2003; aquellos que sostienen que el candidato es el Proyecto y problematizan si Scioli los representa. Scioli, y el sciolismo en general, ha hecho caso omiso de este descontento; por el contrario ha forzado una imagen de unidad que ha sido de poca ayuda.

En una manifestación de mística, en esos patios de Casa Rosada, Cristina le habló a los argentinos y, principalmente, a los militantes. Para los primeros, se dedicó a enumerar los logros del kirchnerismo, los derechos que se ganaron y al mismo tiempo la fragilidad de los mismos ante un cambio de la política macroeconómica. La frase repetida fue: “no defiendan un gobierno, defiendan sus derechos. Nos quieren enredar con anécdotas, pero discutamos políticas”. Sigue leyendo

LA PROMESA MOVIMENTISTA DE SCIOLI

Scioli Movimiento

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci

Mucho se ha hablado sobre el apoyo de Cristina y La Cámpora a Daniel Scioli. Pero algo sobre lo que se ha indagado poco es porqué lo apoyan las organizaciones territoriales kirchneristas y por qué crecen los rumores y encuentros en pos de la unificación de la CGT. Una pista a esta pregunta la expone Martín Rodríguez en su nota “Tinelli, Cristóbal López y Scioli o los límites del modelo” publica el 13 de septiembre en el sitio La Política On line. Allí, el autor sostiene que “se eligió a Scioli porque no se sabe cómo seguir”, en alusión al rumbo del proceso.

Aquí propongo una segunda pista para esa presenta: se eligió a Scioli porque es un político pragmático que no tendría reparos en restituirle poder a las organizaciones (territoriales y sindicales) en sus ámbitos de injerencia, posibilidad que les quitó CFK en su cruzada super-ideologizada a favor de los puros.

Scioli, en cambio, les promete eso que perdieron y que podrían recuperar: intervenir y diseñar políticas, las organizaciones territoriales en el Ministerio de Economía Popular, las sindicales en Trabajo y en problemas caros como el impuesto al trabajo, para lo cual ambas vienen trabajando desde hace tiempo. Una especie de reversión del proceso de suspensión de las mediaciones políticas ocurrido entre 2011 y 2015. Sigue leyendo

EL DEBATE SOBRE EL NEODESARROLLISMO

desarrollosocial

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci

La pregunta por el desarrollo no es nueva en la Argentina, tuvo su auge entre los 50 y los 60; resurgió en el contexto de la posconvertibilidad. En 2015, en lo que parece ser un año de balance de la larga década kirchnerista ha recobrado centralidad, no sólo por lo que se hizo, sino también por los desafíos que apareja para el próximo gobierno.

El kirchnerismo en sus diferentes intervenciones públicas viene mencionando datos y números de la década ganada: reindustrialización, burguesía nacional, empleo, mercado interno, inclusión.

Sin embargo, hay otras palabras que han emergido en el debate público impulsado por dirigentes políticos, sociales, sindicales y académicos que deben incorporarse a este debate: consenso de los commodities, concentración de la riqueza, incremento de la extranjerización de la economía, reprimarización de la producción, justicia social.

Ante esto, hay que hacerse algunas preguntas ¿efectivamente en la década kirchnerista se produjo un proceso de reindustrialización? ¿Hubo crecimiento pero no redistribución de la riqueza? ¿Qué consecuencias apareja para las próximas generaciones la concentración de la extranjerización de la economía? ¿Por qué luego de 12 años de crecimiento cerca de un 30% de los argentinos aún viven en condiciones indeseables?

Desde @PanamaRevista queremos darle lugar a este debate. Ya dimos el puntapié inicial en septiembre del año pasado con el texto Neodesarrollismo: El porvenir es largo. Ahora la seguimos con textos de Gabriel Merino, Alejandro Gaggero y Ramiro Albrieu.

Los textos son bastantes diferentes, tanto en términos ideológicos, registros y apuestas políticas. Nos hablan de lo multidimensional que es el problema del desarrollo.

Este año es de balance pero también de apertura de un nuevo ciclo, es necesario indagar sobre la matriz económica y en qué medida y sentidos constituye una traba estructural a la justicia social. Pasen y Lean.

DEL PATRIARCADO AL #NIUNAMENOS

FEMINISMOSSS

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci 

Los problemas de las mujeres son diversos: techo de cristal, el machismo, femicidio, la despenalización del aborto, trata de personas, situaciones de abuso, violencia psicológica, presión económica por negativa a pagar cuotas alimentarias. Estos no son nuevos y sin embargo el movimiento feminista, más que ningún otro movimiento, ha tenido muchas dificultades en plantear sus demandas de un modo que sea convocante para la sociedad, sin quedar atrapado en una re-esencialización de la mujer.

Pero hoy es un acontecimiento inédito en la historia de la protesta en Argentina. Es la primera vez, diría, que el movimiento feminista ha logrado tres cosas: 1) instalar en la sociedad los problemas que las mujeres padecemos todos los días; 2) trastocar el hiato con los varones y convocarlos a la lucha; 3) reponer a la sociedad civil en el lugar que le toca. Sigue leyendo

ESTADO, MOVIMIENTO, CÁMPORA

Recalde

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci 

Ante el recambio de autoridades nacionales, ha cobrado vigor una discusión en torno a qué pasará con las organizaciones sociales y políticas creadas durante el kirchnerismo, y específicamente la atención se concentra sobre La Cámpora, la organización oficial kirchnerista. ¿Alcanza el compromiso de sus militantes para transitar el cambio de gobierno? ¿La pérdida del resorte del Estado predetermina la disolución de la organización? ¿Qué quedará de esta experiencia? Siempre es difícil formular predicciones pero no creo que la discusión pase por si La Cámpora produce o consume poder. Más bien el eje pasa por la lógica política sobre la que se erige y construye si se acuerda con la premisa de que la agencia, en tanto capacidad de decisión y acción, es inescindible a cualquier sujeto social.

Recapitulemos un poco sobre la trayectoria de la organización y su relación con el kirchnerismo. La idea de La Cámpora maduró en 2007 cuando Kirchner, al concluir su mandato, se propuso formar una organización de 500 cuadros políticos para gobernar la Argentina. En términos inmediatos, se proponía renovar los cuadros políticos convocando a una generación que hasta entonces había tenido un rol militante vinculado al trabajo barrial, universitario y de derechos humanos. La Cámpora hizo aparición pública en las carpas frente al Congreso de la Nación en el marco del conflicto por la 125. En esta primera etapa –que se extendió hasta mediados de 2010– funcionó como un espacio de coordinación de intervenciones callejeras de apoyo al gobierno nacional. Otro objetivo motorizaba la organización: generar un espacio en el cual centralizar juventudes que cobraban importancia, como la JP Evita y la Juventud Sindical, entre otras organizaciones. Sigue leyendo

Neodesarrollismo: el porvenir es largo

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Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci

En el libro “Después del derrumbe. Conversaciones entre Néstor Kirchner y Torcuato Di Tella” respecto del modelo económico Kirchner sostuvo dos cuestiones. Una, que había que superar el modelo neoliberal iniciado en 1976 y consolidado en los `90. Segunda, la reconstrucción de un modelo de desarrollo orientado “a la industrialización protegida por el Estado, por sustitución de importaciones, con subsidios y dirigismo gubernamental” (2003: 29). Una perspectiva que se sintetizó en el slogan “la reconstrucción de un capitalismo nacional”. Esta idea encontraba su fundamento en la reconversión de las formas de producción capitalista producida en las últimas décadas del siglo XX, cuya una de sus principales consecuencias fue la fragmentación de la clase trabajadora. Este fue a grandes rasgos el modelo económico k por lo menos hasta 2009/2010.
Esa propuesta económica fue denominada por especialistas, entre ellos Luiz Bresser-Pereira, como nuevo desarrollismo, entendida como una estrategia nacional de desarrollo surgida a raíz de las críticas formuladas al proceso de sustitución de importaciones de mediados del siglo XX como al consenso ortodoxo neoliberal. Respecto de sus características, Bresser-Pereira señaló la orientación a las exportaciones de bienes manufactureros (antes que a un proceso de sustitución de importaciones dirigido al mercado doméstico), rechazo al proteccionismo, un mercado y Estado fuerte, disciplina fiscal, administración del tipo de cambio, intolerancia a la inflación, inversión en innovación empresarial, apoyo a mercados laborales más flexibles. El Estado debía conformarse en un instrumento para ese desarrollo. Asimismo, era necesaria la conformación de una alianza nacional que agrupara al sector productivo, obreros, funcionarios de gobierno, profesionales y clase media. Sigue leyendo

Sol en día nublado

Panamá es una banda originaria de Catamarca, Argentina, y que en su gama de influencias tienen un amplio gusto por Joy Division, por lo que es más que natural que suenen a lo que pudo resonar esta banda y, obviamente, sean catalogados como post punk.

Panamá es una colección de sonidos obscuros, retro que en sus letras conjugan la elegancia de la decadencia haciendo de tu carne el verbo y del futuro el tiempo en el que no habrás de percibir la diferencia.

Debatir la protesta en el país jacobino

phoenixprotesto

Por Ana Natalucci :: @ana_natalucci

 

¿Toda protesta es legítima? ¿Puede una ley regular la protesta social? ¿Está resuelto el desencuentro entre la clase política y la ciudadanía?

La Argentina tiene una cultura política basada en expresiones callejeras de problemas compartidos. De acuerdo a datos proporcionados por Pérez y Pereyra, entre 1984 y 2007 en Argentina se produjeron 10,679 protestas[1], entendiendo por tales acciones públicas donde un colectivo le plantea al Estado, de modo directo o indirecto, una demanda. En ese período, los años con mayores protestas fueron: 2005 (702); 1986 (679); 1984 (647) y 2007 (595). Como se observa, los picos corresponden a los gobiernos que aún con diferencias habían abierto espacio para la expresión de demandas. En los primeros años del kirchnerismo esto es claro: además de la decisión de no reprimir la protesta, el presidente alentaba la movilización en un contexto donde carecía de legitimidad de origen -en general vinculada a su raso triunfo electoral-. Sigue leyendo

Navidades insatisfechas

Por Ana Natalucci

1. El lugar de la mirada (popular)

Aquellos que nos dedicamos al estudio de la acción colectiva, la movilización política y los movimientos sociales hemos dedicado muchas horas de discusión para acordar si podíamos considerar a los saqueos acciones colectivas. Para ahorrarnos aquel debate, diré que coincido con la perspectiva que propusiera Javier Auyero en su libro “Zona gris”, de mirar el entramado de relaciones que activan esos acontecimientos, donde se entrecruzan formas políticas, de violencia colectiva y situaciones locales, más que la intencionalidad de algunos actores en particular. Esta perspectiva se aleja de las miradas conspirativas que suelen ensayar actores políticos a esos sucesos y que provocan una criminalización de los saqueadores, profundizando su estigmatización.

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Territorios, organizaciones y elecciones

red de organizaciones sociales

Por Ana Natalucci

El proceso de descentralización del Estado nacional en los noventa ha tenido consecuencias significativas para la política en general y las elecciones en particular. La primacía que fueron adoptando los territorios se tradujo en la creciente centralidad de los gobiernos locales -gobernaciones o intendencias- y en menor medida de las organizaciones socioterritoriales. Sin dudas, los esfuerzos de la Alianza por neutralizar lo que suponían como el boicot del Partido Justicialista a su gestión incidieron en la predominancia que cobraron las organizaciones. Son recurrentes los ejemplos en los cuales en las negociaciones para levantar los cortes de rutas las organizaciones recibían planes y bolsones de alimentos en igualdad de condiciones que los intendentes y gobernadores. Esta provisión de recursos se relativizó parcialmente en la presidencia de Duhalde aunque su gravitación política se mantuvo. Eran momentos de convulsión política, por lo que era necesario el involucramiento de todos para confrontar la crisis.

Esta situación se modificó con la asunción de Néstor Kirchner. En principio, hubo un acuerdo de tipo ideológico entre las cúpulas de las organizaciones y la autoridad nacional, sin embargo en los territorios se mantuvo la relación de competencia por la construcción política, en definitiva por la representación de los sectores populares. Hasta 2009, el mismo Néstor Kirchner había mediado en esa tensión para evitar fugas de algún u otro sector. La primera ruptura llegó cuando a propósito de la implementación en el Conurbano del programa Argentina Trabaja las organizaciones se vieron relegadas de su rol de gestoras de la política social en favor de las intendencias. En parte, esa situación se compensó por la expectativa de las organizaciones del “salto a la política”, expresión con la que manifestaban su deseo de participar en las listas legislativas y cargos ejecutivos. Si 2011 no les dio la oportunidad, ¿el 2013 abrió otro escenario?

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