Archivos Mensuales: julio 2015

¿CRISTOFOBIA EN BRASIL?

Viviany Beleboni I

Por Camila Vollenweider :: camila vollenweider

I

Durante los últimos meses, el escenario político brasilero y los análisis que ha suscitado han estado teñidos de religiosidad. Esto no sorprende en un país cuya población es mayoritariamente creyente en algún tipo de deidad (92%, liderando la católica romana y la protestante en su versión pentecostal y carismática), pero parece que la religiosidad va ganando terreno en la arena pública (o política) y en la manera de entenderla.

El pasado 7 de junio se celebró en las calles de San Pablo el desfile del conjunto de LGTB, como todos los años. La novedad esta vez fue la puesta en escena de la crucifixión de una artista trans, Viviany Beleboni, simulando a Cristo en el Vía Crucis, bajo el cartel que reemplazaba el famoso “INRI”, por la leyenda “Basta de homofobia LGTB”, visibilizando a los 326 muertos, casi uno por día, por razones homofóbicas, del pasado año.

El rechazo de buena parte de la opinión pública no se hizo esperar, como era previsible y como sucede tras los desfiles gay en todos los países latinoamericanos donde se celebran. La novedad en este caso fue que la reacción consiguió paralizar durante un par de horas la discusión sobre la reforma política en la mismísima Cámara de Diputados. En efecto, el día 10 por la noche, mientras se debatía la Reforma Política en curso, legisladores de diferentes partidos pero que integran las llamadas bancadas evangelista, católica y de defensa de la vida y la familia (un total de 330 diputados , de los 513 que posee la Cámara) interrumpieron la votación para presentar una nota de repudio a “la profanación contra el símbolo religioso”. Que la votación se interrumpiera más tiempo del que lleva leer una breve nota se debió a que los parlamentarios hicieron su propio “desfile”, elevando pancartas con imágenes del “escándalo”, y subiendo hasta las tribunas para cantar el padre nuestro. El acto finalizó con un estridente ¡“viva Jesus Cristo”! gritado a coro por una mayoría de legisladores, incluido el presidente de la Cámara, Eduardo Cunha.

Esto no dejaría de ser anecdótico si no fuese porque, por un lado, los medios ya han expuesto en ocasiones a personajes crucificdos en sus portadas, como a Neymar en la revista Placar, y a nadie le pareció que mereciera revuelo, seguramente porque el que figuraba en lugar de cristo era un “semejante” (ámalos, reza el credo), alguien “como uno” y no un sacrílego transexual. Por otro, porque buena parte de los proyectos que se están debatiendo y votando en Diputados han sido propuestos por legisladores que pertenecen a las bancadas religiosas y que son mayoría en las comisiones sensibles a los temas que afectan cuestiones éticas y morales, como las de Justicia y de Derechos Humanos. Ejemplo de ello son, entre otras, el llamado “Proyecto cristofobia”, presentado por el diputado evangélico Roberto Rosso que busca que el “ultraje al culto e impedimento o perturbación del acto a él relativo” sea considerado “crimen hediondo”, similar a lo que en Argentina puede considerarse un delito grave. Con ello, si este proyecto se vota favorablemente, como pretende Cunha, la “cristofobia” tendría el mismo status que el femicidio o la corrupción, modificaciones al Código Penal votadas recientemente. Otra medida que está en vías de aprobación es la que llaman “Estatuto de la Familia”, que busca revertir derechos ya reconocidos en Brasil como la adopción y el casamiento civil en parejas del mismo sexo. Una última propuesta significativa en este contexto, y que ya ha sido aprobada por Diputados, es la de la exención impositiva a las iglesias (medida incorporada “entre gallos y medianoche” en el debate por el Presidente de la Cámara, Cunha, que es evangélico). Esta medida representa una importante reducción de la recaudación, en momentos en que el gobierno está aplicando un severo ajuste fiscal para equilibrar las cuentas públicas. Sigue leyendo

EL VOTO TROSKO (EXPLICADO A UN FINLANDÉS)

jorgealtamira_partidoobrero

Por Pablo Stefanoni :: @PabloAStefanoni 

Mario Wainfeld creó el personaje del politólogo sueco al que cada tanto tiene el desafío de explicarle el peronismo infinito para que termine su tesis de postgrado sobre la Argentina. Pero últimamente nos topamos con otro doctorando, un politólogo finlandés (así mantenemos el mismo temperamento nórdico y la misma distancia sociológica), al que debemos explicarle otro fenómeno complejo de nuestro país: por qué crece el trotskismo en la Argentina; por qué después de décadas, este wing de la izquierda ha crecido en varios ámbitos de manera simultánea: sindicatos, universidades y urnas, especialmente en el interior, donde tiene diputados y senadores en varias provincias (entre ellas Mendoza, Salta y Córdoba).

Además, luego de leer los periódicos partidarios (La verdad obrera, del PTS, y Prensa Obrera del PO) el politólogo finlandés mostró signos de desorientación: mientras que el PO acusa a sus aliados del PTS de “usurpadores” de bancas, este acusa al PO de centrista y de no apoyar la huelga de Lear. Y ambos se tratan de sectarios y autorreferenciales. Lo de la usurpación –término que parece algo exagerado para quienes militan juntos– se debería a que los diputados del PTS se negaron a conformar un bloque parlamentario común con sus colegas del PO en varias legislaturas, aunque sí se mantiene la rotación de las bancas pactada entre las tres fuerzas del FIT cada dos años. Y ni hablar si el politólogo nórdico se mete un rato en las redes sociales: allí las chicanas e insultos se descontrolan por completo, la militancia contra el “otro” en el FIT es 24hs los 7 días a la semana. Altamira ya había dicho que el que rompe el FIT se suicida y por eso, por ahora, nadie quiere sacar los pies del plato de un frente exitoso, pero tampoco dejan de considerar que “la revolución” es un juego de suma cero, donde el PO debe crecer a costa del PTS y viceversa.

Acá hay que explicarle al joven de Helsinki que el trotskismo argentino se constituyó en su versión actual a partir de un clivaje entre “morenistas” y “altamiristas”. Los primeros siguieron a Nahuel Moreno y construyeron el MAS, que llevó a Luis Zamora al Parlamento en 1989, cuando se caía el socialismo real, en una alianza trotsko-comunista: Izquierda Unida (Echegaray había decidido virar a la izquierda). La fórmula presidencial era Vicente-Zamora. Incluso hubo una interna abierta que fue toda una innovación política. Sigue leyendo

¿SOCIOLOGÍA Y/O LITERATURA?

133165 - copia

Por Hernán Vanoli :: @Volquetero

Existen una serie de malentendidos a la hora de pensar las relaciones entre sociología y literatura. Se habla de “literatura sociológica” como si alguna literatura pudiera estar por afuera de condiciones de producción, de condiciones de lectura, de circulación, por fuera del sistema de relaciones sociales que componen a la literatura. En otro nivel, se piensa a la literatura como un sistema autónomo cuya materialidad, el trabajo sobre el lenguaje, funciona como una credencial de diferenciación que la colocaría por fuera de un espectro de discusiones y tomas de posición sobre lo político y los modos de ser en común. La literatura como una entelequia que sobrevive en una temporalidad otra, ligada antes que nada a la tradición literaria y a la forma. Habría entonces una literatura refinada, opuesta al mercado y a la coyuntura, opuesta a la lengua dominante, distinguible por su esencia, su literaturiedad, y otra literatura entre comillas, más sociológica, en algunos casos más intimista, siempre menos literaria, colocada en un limbo extraño entre el periodismo, la divulgación y el oportunismo mercantil. A continuación vienen las preguntas: ¿sociología y literatura? ¿sociología o literatura? ¿sociología y/o literatura? ¿escritores sociólogos? ¿tradición de literatura sociológica? ¿el ensayismo va a salvarnos?

Creo que la discusión es bastante inútil y para comenzar a despejarla lo primero que uno debería hacer es poner en claro algunos términos. El primero y principal sería una definición más plena de lo literario, su especificidad, su relación con la imaginación pública, el sistema de tensiones que lo literario establece con las máquinas de producción de narraciones sociales. Arte y literatura, literatura y modos de reproducción técnica del discurso, lenguaje y sociedad. Kirchnerismo y sociedad, literatura y política, series de tele y literatura. Todo esto resulta en extremo engorroso. Antes que nada y para dejar de chamuyar, habría que discutir formas de producción de las categorías de saber, por un lado, y modalidades de apropiación de los textos, por otro. Por eso voy a referirme a la sociología no como una disciplina, sino como un modo de aproximarse a los textos que funcionan socialmente como literatura. La sociología como una forma de leer.

Una premisa básica para una lectura sociológica de un texto podría ser “no sociologices”. No leas a los textos como información, no leas sólo el contenido, preguntate por las formas de contar, por el lenguaje, claro, preguntate por el lenguaje. Pero esta máxima vendría acompañada por un “no mistifiques”. No creas que se escribe para el lenguaje; para una esotérica comunidad de lectores sin cuerpo. No creas que el escritor es el medium de fuerzas indecibles. Puede serlo y esto siempre ocurre a su pesar, pero además es otra cosa, además está diciendo otras cosas, aunque no lo quiera. Para leer sociológicamente es necesario preguntarse por el poder. Por los cruces entre el poder, la moral y las formas. La literatura puede encontrar nuevas maneras de decir las relaciones complejas entre los sujetos, las instituciones y la historia. Es más: leída desde la sociología, la literatura tiene que intentar establecer dispositivos complejos de enunciación que densifiquen la experiencia social sobre los dispositivos de poder, que muestren sus ambivalencias, que desnaturalicen su funcionamiento. Y que se opongan a los modos dominantes de contar manteniendo al mismo tiempo una tensión flotante con los modos contemporáneos de leer; imaginar la percepción del futuro. Porque, para la sociología, eso es lo que va a permitir que la literatura sobreviva y no se resigne a convertirse en una religión minoritaria. Lo que sigue es una especie de lista con algunas premisas para leer sociológicamente. Sigue leyendo

DE GRECIA A ESPAÑA

alexis_pablo

Por Esteban De Gori :: @edegori

“La negociación fue interminable, porque la otra parte se negaba a hacer concesiones”. “Ellos querían todo desde el primer momento.” Yanus Varoufakis (Ex ministro de Finanzas, 15/07/2015, elpais.es)

I.

El New Deal -imaginado por Tsipras en una carta a los alemanes antes de convertirse en Primer Ministro (13/01/2015)- fracasó. La aceptación de un duro plan de austeridad pone a Grecia ante la posibilidad de transformarse en un “Estado sin soberanía”. El poco poder conseguido en el referéndum y en el apoyo de algunos partidos políticos no bastó. Se esfumó. Las apelaciones nacionalistas, que sirvieron a Tsirpas en los primeros días, hoy poseen poco efecto práctico. Parece que quedará una identidad nacional de baja intensidad estatal, lo que le permite mantener su selección de fútbol y de basquetbol. Así, Grecia, como dirían los viejos y queridos aristotélicos, puede transformarse en una comunidad imperfecta. Una, que no pueda autogobernarse. La política europea se ha “merkelizado” poniendo en duda la estatalidad de algunos países que la integran. Cuestión que redefine el viejo espíritu de la Unión Europea y a la larga se transformará en un problema para todos.

II.

El poder es el poder. Merkel y Hollande “retuvieron” a Grecia a condición de disciplinarla. Los otros países deudores festejaron. Tsipras aceptó un plan que supone grandes sacrificios sociales y públicos y con ello pone en duda las pequeñas esperanzas que su candidatura había suscitado. Ser de izquierda en la Unión Europea es una tarea harto difícil, sobre todo, cuando se logra administrar el “enclenque” poder del Estado. El referéndum fue desconocido por los “socios mayores” y los resultados del mismo se transformaron en un problema interno (algunos de los diputados de Syriza –como Dimitrios Vitsas– llaman a votar en contra del acuerdo en el congreso heleno). Entonces, ¿qué hacer con los votos y con la gente en las calles? ¿Qué hacer con el mandato democrático? ¿Cómo desandar las convicciones por el No, tanto del gobierno y de los votantes? Syriza lidia con ello, con su propia democracia y con las impugnaciones sociales al acuerdo. La política no es un partido de fútbol. Ningún negociador mandatado por una asamblea imagina enfrentarse a la misma y decirle: bueno, perdimos. La democracia en acto busca resultados y Tsipras solo trajo perdidas.

III.

El “modelo europeo”, tal cual diagramado estos últimos años, se hizo viable para neoconservadurismos que aceptan las reglas financieras del capital y la hegemonía política de Alemania y Francia. Esto ha diagramado un modus vivendi. Los actores que hoy sostienen a la Unión –y a la cual, algunos países pugnas por integrarse– confían en que las izquierdas se agoten en sí mismas, se enfrenten a sus propios electorados y a sus propias “demagogias y populismos”. La “chequera alemana” se convirtió en la última ratio de la política europea y en una máquina tecnocrática y eficiente de subordinación de partidos y gobiernos. Sigue leyendo

A CABALLO REGALADO

caballo

Por Agustín Cosovschi e Ignacio Balbuena  :: @cosovschi / @ignaciobalbuena

El 17 de julio vuelve a la pantalla una de las series animadas más comentadas de 2014: Bojack Horseman, una producción original de Netflix sobre la vida decadente de un actor de comedia olvidado. Con un cast de notables encabezado por algunos de los mejores de la televisión contemporánea como Will Arnett (Gob en Arrested Developement) y Aaron Paul (el siempre querido Jesse Pinkman en Breaking Bad), la serie combina una trama absurda y patética, un diseño de personajes con animales antropomorfizados que toma lo mejor de series noventosas como The Critic, Stressed Eric, o Dr. Katz pero también el horizonte absurdo de Adventure Time, y finalmente dosis altísimas, casi adictivas, de cinismo.

La tira retrata la vida decadente de Bojack Horseman, actor-caballo-humano y ex protagonista de Horsin’ Around, una dulce comedia familiar de principios de los ’90 sobre tres huérfanos humanos que se iban a vivir a la casa de un caballo adulto (con pullover a cuadros al estilo del mejor Bill Cosby) y reencontraban en ese hogar la alegría y el amor paternal. El foco de la serie es el derrotero triste de Bojack luego de que la serie fuera cancelada: ocupando ese incómodo lugar entre el encasillamiento y el olvido, Horseman podría ser Birdman y luchar por recuperar el spotlight y el amor de las cámaras, pero su narcicismo destructivo y las regalías le permiten en cambio hundirse en el alcoholismo y la vagancia, mientras se pasa el día viendo los viejos episodios de Horsin’ Around acompañado de fans de la serie en su mansión californiana y se pasa las noches de fiesta en fiesta.

Hasta acá, una serie más sobre las consecuencias tristes de la fama y el dolor de no ser más, acompañada de tonos de comedia con animales personificados. Y, truth be told, al principio ni siquiera hace reír demasiado. Pero la serie toma un giro inesperado y oscuro hacia la mitad de la primera temporada; un vuelco que, como señaló Ben Travers en Indiewire, salva a la serie de la mediocridad y la convierte en uno de los productos televisivos más fascinantes de 2014: en algún momento, Bojack deja de ser un actor egocéntrico y decadente pero all in all divertido para convertirse en cambio en un personaje insoportable, moralmente repulsivo y angustiante, mientras el espectador pasa de entretenerse con sus problemas y sonreírse con algunos de sus chistes a sufrir por cada una de sus pésimas decisiones. Inseguro y atormentado por los recuerdos de una infancia dolorosa, Bojack Horseman traiciona a sus amigos, se ridiculiza frente a las mujeres y decepciona a todos los que lo rodean en una trama que se nos vuelve tan angustiante como atrapante. Sigue leyendo

GRECIA Y EL FUTURO DE EUROPA

24-Merkel-Tsipras-AFPGet

Por Tomás Di Pietro Paolo* :: @tomidipietro

Ayer a primera hora de la mañana europea, tras más de 20 horas de reunión, finalmente hubo un principio de acuerdo entre Grecia y Europa para un tercer rescate.

Si bien aun no disponemos de todos los detalles para saber cuán malo es para Grecia el nuevo acuerdo, sí se puede afirmar que tiene muy mala pinta.

A la postre el primer ministro griego se traga un sapo tamaño continental, y cede demasiadas cosas con las que se había comprometido a no implementar cuando entró en el Gobierno el pasado 25 de enero.

Entre las imposiciones de Europa destacan: la creación de un fondo fiduciario al que Grecia deberá aportar todo tipo de activos públicos hasta llegar a los 50.000 millones de euros, una nueva reforma laboral, recortar las pensiones, simplificar el impuesto sobre el valor añadido, privatizar bancos, puertos, aeropuertos, su empresa eléctrica; una reforma de la oficina de estadísticas, una suerte de debilitamiento de las uniones sindicales, la apertura de los comercios en domingos, y la lista sigue.

De los 50.000 millones del fondo fiduciario a crear con activos, se estipula que la mitad se usarán para la recapitalización de los bancos. Un cuarto para deuda. Y el otro 25% para inversiones productivas.

Esta cifra se sumarían a los 35.000 millones de euros que pondrá la Comisión Europea. No es dinero nuevo, sino el monto de los fondos estructurales y recursos existentes que se pueden movilizar, con mucha flexibilidad, para Grecia.

Una de las negociaciones del domingo era si el nuevo fondo sería controlado por Grecia o por Europa. Finalmente quedará bajo manos helenas y con supervisión institucional.

Ahora el Parlamento griego debe aprobar en menos de 48hs. el enorme paquete de leyes para efectivizar el acuerdo. Es previsible que la clase dirigente griega pro-europa (y en gran parte responsables de la situación actual) en estado de pánico apoyen las medidas. Ya dieron su apoyo a las negociaciones hace una semana cuando tras la consulta popular Tsipras los convocó para armar un frente de negociación amplio.

Habrá que estar muy atentos a las reacciones dentro de la misma coalición de izquierda que gobierna, sobre todo cuando desde hace días se respiran aires de rebelión en la granja en el seno interno del Syriza. Se presume que la presidenta del parlamento, una treintena de diputados de Syriza, y por lo menos 4 ministros no apoyarán el acuerdo. Si a esto le sumamos el incansable trabajo de la prensa (local y global) que no pretende otra cosa que desgastar a un gobierno de izquierda y advertir a las versiones locales de los socios europeos que gobernar es para expertos…

En estos momentos la gobernabildiad se encuentra objetivamente amenazada. En términos estrictamente políticos, Tsipras, que hace una semana conseguía un apoyo superior al 60% en el referéndum, hoy pasa a afrontar uno de los momentos más duros para un líder de la historia europea contemporánea.

La pregunta que todos se hacen es: ¿por qué carajo aceptó Tsipras?

Sigue leyendo

DOS, TRES, MUCHOS FRANCISCO

FRANCISCO-1140x641

Por Martín Rodríguez :: @Tintalimon

El mundo es multipolar, dicen, pero el mundo no cierra. El mundo está en crisis. Consensuemos esto. La política apenas administra esa fractura. Sociedades o expresiones políticas (Tsipras en Grecia, Podemos en España, algunos gobiernos sudamericanos, etc.) no contienen un paradigma económico alternativo al capitalismo, sino, en todo caso, proponen formas de convivencia tensa entre las reglas duras de la economía y la reconstrucción de autoridades estatales soberanas. Simplifiquemos: a la soja, el Estado de la soja. Al petróleo, el Estado del petróleo. Al gas, el Estado del gas. Estados y economías al desnudo… con los commodities en baja. Ni más, ni menos. No hay una organización popular de envergadura y homogénea en cada país sudamericano (Venezuela, Brasil, Ecuador, Bolivia, Uruguay o Argentina), sino realidades territoriales distintas y los rasgos templadamente autoritarios según el caso (para el libre mercado y para ciertas nociones republicanas no necesariamente asociadas al mercado) de los viejos “Estado-Nación” en reconstrucción. El sujeto es el Estado (ni la clase, ni los movimientos sociales, aunque sean parte del soporte del gobierno). El caso argentino es ejemplar: en estos años el gobierno utilizó el término “empoderamiento” como consigna para robustecer a la sociedad civil y sus líneas de defensa para cuando “el proyecto” no ocupe más el Estado, pero el resultado paradójico es el empoderamiento estatal. El próximo gobierno argentino se encontrará con un Estado con más recursos ejecutivos en sus manos, no necesariamente con una sociedad más organizada.

Desde 2013, el papa Francisco comenzó a ser una suerte de voz global articulada cuya plataforma supranacional se implicaba en la denuncia de un “sistema mundial”. Nadie tiene el peso de esa voz: ni los presidentes de países periféricos, ni los organismos regionales, ni los presidentes de naciones emergentes poderosas. Veamos.

Sigue leyendo

LARRETA Y LOUSTEAU A LA FINAL

Larreta-Lousteau-2

Por Lucio Ferreira :: @jluciof 

Marcelo Longobardi reta a Martin Lousteau en su programa de radio; le pide un acto patriótico y de pragmatismo, que se baje del ballotage porteño. Longobardi expone un argumento que define perfecto a la oposición “hace falta vocación de poder”. En el esquema mental del conductor radial el hecho de que Lousteau se baje del balotaje implicaría que Macri pueda capitalizar este triunfo para su campaña presidencial. Según las encuestas Macri es el único con chances concretas de disputarle el poder al panperonismo forjado detrás de Scioli.

La escena radial parece una reprimenda llena de deseos y esperanzas; todos los días AM Mitre hace oposición visceral y sentida desde la primera mañana hasta el mediodía. Es hermoso ver cómo tracciona el odio y la indignación, pero la radio se transformò en un gran lugar donde la gente oye lo que quiere oir. El pedido a Lousteau es bastante naif; el ideólogo de la 125 sabe que ser oposición en la ciudad con veinticinco puntos en primera vuelta no es lo mismo que serlo en balotaje, con diez puntos más y pura construcción de agenda. Porque lo que se olvida Longobardi es que la política primero es patrimonio personal, luego olfato de poder y por último altruismo.

Sigue leyendo

TODO SE ACLARA Y SIMPLIFICA (LA OPORTUNIDAD PERDIDA EN LA ENTREVISTA DE YATATÍ CORÁ ENTRE BARTOLOMÉ MITRE Y EL MARISCAL LÓPEZ)

guaraní

Por Martín Rodríguez :: @Tintalimon

El que lava su pelo en el río en el mismo momento de la batalla.

Mientras el otro se peina con los dedos como si fueran dedos de marfil

recién traído de África.

La radio a pilas de fondo

capta el movimiento de las hojas,

el curso subterráneo

de la helada, la migración de unos pájaros aturdidos.

Una pausa de cristal en el aire roñoso.

Lavan el agua con sus pies, que están limpios

como animales blancos, de plumas y espuma.

Así, dos próceres aniñados, bebidos, junto a un arroyo…

No es como el secreto de Guayaquil. Salen limpios

de su entrevista: charla bajo la parra– la titulan.

Hablaron -y jugaba con un tallo en la boca

cada uno mientras lo hacía.

Corrieron un panadero hasta el vapor del arroyo

donde se hizo colibrí, fuga celeste,

la escarcha de un pensamiento etéreo.

CINCO PUNTOS PARA ENTENDER EL DESARROLLO ARGENTINO 2000-2020

PLAY

Por Ramiro Albrieu* :: @ralbrieu

I. ¿Desarrollo? Estamos en otra.

Los países que lograron desarrollarse aprovecharon “coyunturas críticas”, períodos donde el cambio estructural abre ventanas de oportunidad para mejorar en forma permanente el nivel de vida. Y en la última década hay signos de un aprovechamiento por parte de los países de América del Sur de la coyuntura crítica que representa el crecimiento global guiado por Asia… bla…bla… bla. Todo esto aburre porque en Argentina estamos en otra. Como el niño que se resiste a madurar, otra vez estamos entrampados en un problema de precios relativos: la configuración actual del trío más mentado de la macro argentina pre-1980s (salarios-tarifas-tipo de cambio) es insostenible (de nuevo), y de alguna manera se corregirá en el futuro. La mala noticia es que rara vez esa corrección ocurre gradualmente.

II. El problema de fondo.

No hay nada más elástico que la economía”, le comentó el General Perón a Carlos Ibañez, entonces presidente de Chile, en 1953. Siendo al extremo reduccionistas podemos decir que es ahí donde falló el aprendizaje de las experiencias pasadas; en la repetición por parte de la administración K (sumamos los años de Néstor y los de Cristina) de ese optimismo desmedido. Pongámonos en la mente del policy maker que cree que la voluntad política está por encima de la lógica de la economía. La pregunta genérica que se hace es: ¿Puede ser la economía tan elástica como, digamos, un cuento, una narración, o un relato?

En el caso que nos ocupa, la pregunta precisa es: ¿es posible mantener planchadas las tarifas de los servicios públicos, relativamente estable el tipo de cambio, e incrementar en forma sostenida los salarios a modo de cumplir el relato de “redistribución + mercadointernismo + vivir con lo nuestro = desarrollo”? El mix de políticas salarial, cambiaria y de tarifas apuntó en ese sentido: entre 2003 y 2014 las últimas crecieron un 8% al año, el tipo de cambio un 9% y los salarios un 25%. Al mirar la evolución de la economía argentina, tendríamos tres respuestas a la pregunta sobre la sostenibilidad de ese mix de políticas (ver cuadro siguiente). Un “Puede Ser” para 2003-2007/8; un “Mmmhh” para 2008-2011 y un “Nooo” de ahí en adelante. A lo largo de estos tres períodos bien diferentes -el Período Puede Ser, el Período Mmmhh y el Período Nooo, para resumir- la administración K fue consistente: contestó siempre “Si”. Sigue leyendo